lunes, 29 de junio de 2015

Cada vez que me muerdo el labio imaginándolos, ahí en la galería, riendo juntos, caminando después de su trabajo, sus copetes, sus bajones, y todo eso, me pregunto si te sentirás realmente cómodo, si a ella la llevarías a tu casa, si la harías dormir en tu cama sin sábanas, si la negarías frente a tus amigos, si le mentirías, si la engañarías, y me digo que por supuesto que no, que para ella te irías de la casa, como ya lo estás pensando, la invitarías a una pieza nueva, con sábanas perfumadas, le cocinarías algo mientras enciendes la combustión por si está helado, para que no se resfríe, claro. A ella, me imagino, la presentarías frente a tu familia como tu polola, te visualizo orgulloso, como inflando el pecho, con los ojos brillosos... trato de recordar un día donde te haya visto esos ojos y los haya sentido felices y no, no hay... Me miro al espejo a veces, y sostengo la vista en mi cara...me pregunto si quizás es mi pelo, o mi nariz...o sencillamente soy yo en esencia, incapaz de hacer sentir algo a alguien, a ti.. Para ella, todo...a ella sí le enviarías un mensaje contándole dónde estás carreteando, sí la llamarías a veces para saber cómo está, a ella sí le harías caso y sacarías a alguien de tu vida, a mí, por ejemplo. Por ella si eres capaz de desligarte y soltar, a ella sí le muestras quién es mishowita, para ella sí los cariños, los abrazos, a ella sí le darías la mano, le pedirías pololeo, ella no tiene que pedirte besitos y grabarlos para que no se le olvide cómo te ves de lindo estirando la trompita.  Me imagino que con ella no es necesario ir a tomar para poder besarle, porque siempre tienes ganas de hacerlo, no necesitas tomar valor con una chela. Invítala al cine, a ver la película de los minions, dale la manito...consigue una casa que esté cerca de su casa, lo del trabajo lo tienes resuelto, uno que esté cerca del tuyo fue una buena jugada. Realmente quería el peluche de Chimuelo... ahora ni siquiera voy a poder pisar esa puta galería sin ponerme a vomitar en la entrada.

Cada vez que me muerdo el labio imaginándolos, contengo las lágrimas de rabia, y deseo, con todas mis fuerzas, no haber tenido razón esta vez. Como siempre lo supe, la quieres más que a ti, me imagino, perdiste 3 años de tu vida conmigo, un sacrificio de tiempo y voluntad y no entiendo por qué. Era porque te compraba cosas? Era porque te daba plata para carretear? Era porque nos gustaban los mismos animé? o las mismas películas? o porque te acompañaba hasta en lugares donde no quería estar? o porque no me incomodaban las ausencias extendidas, tus carretes de días...o porque siempre fui tonta. Ese día, cuando fuimos a Ripley a comprarte ropa para que fueras a carretear después, y fuiste a la casa de la Sandra, llegaste con ella, permitiste que carreteara con ella, que la viera, que nos viera, que se riera... Y volvimos...¿Por qué? 3 años es mucho tiempo mi amor. 

Cada vez que me muerdo el labio y los pienso, suprimo la pena y recuerdo ese día cuando estaba resfríada, y fui a tu casa, helada, y no quisiste hacer fuego. Te sentaste en el sillón grande y yo en el chico, fui a buscar tu cobertor y me arrullé, me dije mil veces en esos minutos, "ándate, ándate, ándate, qué haces aquí, qué haces aquí, no te quiere, Camila, no te quiere". Pero no me fui.

Cada vez que... recuerdo esa vez cuando lo hicimos la primera vez. Pienso en que nunca creíste que yo realmente era virgen, pienso en que nunca preguntaste si me había dolido, pienso que nunca te preocupaste por si había sangrado...me llevaste a mi casa caminando, el camino fue extraño, sentía que iba mojada hasta los tobillos. Cuando llegamos, fui al baño, era un líquido extraño. Nunca me cuestioné en si entregarte ese pedazo de mí estuvo bien, por lo menos en ese tiempo. Y me preguntaba por qué contigo sí, por qué el Felipe no? Y no sabía, y no sé hasta ahora., y eso me gustaba, el no saberlo, el sólo sentirlo, que era tuya, pero nunca quisiste eso, nunca quisiste que fuera tuya, ni quisiste ser mío...

La semana pasada vi una película, mamona y fútil. "Todos merecemos a alguien que te ame con cada latido de su corazón". En estas historias, la tuya y la mía, la que jamás volveré a contar como "la nuestra", hay dos personas a quienes están amando de esa manera: A ella y a mí...

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